1. Seguimiento ocular: Estos dispositivos rastrean el movimiento de sus ojos, lo que le permite controlar su computadora u otros dispositivos con su mirada. A menudo se usan para personas con movilidad limitada o discapacidades específicas.
2. Interfaces del cerebro (BCI): Estos dispositivos miden la actividad cerebral, a menudo utilizando EEG (electroencefalografía), y traducen esas señales en comandos para una computadora u otros dispositivos. Los BCI todavía están en desarrollo, pero tienen un potencial significativo para personas con discapacidades motoras severas.
3. Reconocimiento de voz: Estos dispositivos reconocen e interpretan el lenguaje hablado, lo que le permite controlar su computadora, dictar texto o incluso interactuar con asistentes virtuales que usan su voz. Son cada vez más comunes y accesibles, ofreciendo una alternativa para las personas con limitaciones físicas o aquellas que prefieren una experiencia manos libres.