Los discos duros son dispositivos delicados que pueden dañarse fácilmente si no se manipulan adecuadamente. A continuación se ofrecen algunos consejos sobre cómo dañar un disco duro:
* Déjalo. Ésta es la forma más común de dañar un disco duro. Incluso una pequeña caída puede provocar que los cabezales de lectura/escritura choquen contra los platos del disco, provocando daños irreparables.
* Golpéalo. Golpear un disco duro con un martillo u otro objeto duro también puede causar daños. El impacto puede hacer que los platos del disco se doblen o agrieten, lo que puede provocar la pérdida de datos.
* Exponerlo al calor o al frío. Las temperaturas extremas pueden dañar los componentes internos del disco duro. Evite exponer el disco duro a temperaturas bajo cero o superiores a 100 grados Fahrenheit.
* Exponerlo a interferencias electromagnéticas. La interferencia electromagnética (EMI) puede interrumpir el proceso de lectura/escritura del disco duro y provocar errores de datos. Evite colocar el disco duro cerca de fuentes de EMI, como altavoces o luces fluorescentes.
* Usarlo incorrectamente. El uso inadecuado del disco duro también puede provocar daños. Por ejemplo, apagar la computadora mientras el disco duro todavía está escribiendo datos puede dañar los datos.
Si sigues estos consejos, seguramente dañarás tu disco duro.