1. Identifique la causa:
* Verifique los programas de ejecución: Abra el Administrador de tareas (CTRL+Shift+ESC). Mire la pestaña "Procesos". Vea si algún programa consume una cantidad inusualmente alta de CPU. Si ve un programa que no reconoce, podría ser malware.
* Procesos de fondo: Verifique la pestaña "Inicio" para ver qué programas se inician automáticamente cuando inicia su PC. Algunos podrían estar consumiendo recursos innecesariamente.
* Recursos del sistema: Mire la pestaña "Performance". Esto muestra su CPU, memoria y uso de disco. Si otros recursos también se están ejecutando, podría indicar un problema en todo el sistema.
2. Solución de problemas:
* Cerrar programas innecesarios: Si identifica un programa hambriento de recursos que no está utilizando, cierre.
* Desactivar programas de inicio innecesarios: Vaya a la pestaña "inicio" en el administrador de tareas. Deshabilite los programas que no necesite comenzar automáticamente.
* Ejecute una exploración de virus: Una infección por malware puede causar un alto uso de CPU. Ejecute un escaneo de sistema completo con su software antivirus.
* Controladores de actualización: Los conductores obsoletos pueden causar problemas de rendimiento. Actualice su controlador de gráficos, controlador de red y otros controladores críticos.
* Verifique el sobrecalentamiento: Una CPU que se sobrecalienta puede causar problemas de rendimiento. Asegúrese de que su computadora tenga una ventilación adecuada y que sus ventiladores funcionen correctamente.
* Verifique las fallas de hardware: Un disco duro fallido u otro componente de hardware también puede conducir a problemas de rendimiento. Ejecute el diagnóstico de hardware para descartar cualquier problema potencial.
* Considere actualizar su hardware: Si su CPU simplemente está desactualizada, es posible que deba actualizar a una más nueva.
3. Monitorear y evaluar:
* Esté atento al uso de su CPU: Use el administrador de tareas u otras herramientas de monitoreo para vigilar el uso de su CPU con el tiempo.
* Ajuste su configuración: A menudo puede ajustar la configuración de rendimiento en Windows para priorizar diferentes tareas o programas.
* Reinicie su computadora: A veces, un reinicio simple puede resolver problemas temporales.
Cuándo preocuparse:
* Uso constante de CPU alto: Si su CPU funciona constantemente al 80% o más incluso cuando no está haciendo nada exigente, es probable que haya un problema.
* Problemas de rendimiento: Si su computadora es lenta, rezagada o bloqueada, es una señal de que su CPU podría estar sobrecargada.
* Procesos no identificados: Si ve procesos en el administrador de tareas que no reconoce, podría ser malware.
Si todavía tiene problemas después de probar estos pasos, considere buscar ayuda de un técnico informático.